Arquitectura

Les presento mi portfolio de proyectos arquitectónicos realizados para trabajos universitarios, para encargo como profesional autónomo y en colaboración con estudios de arquitectura principalmente distribuidos entre Italia y España. Las herramientas utilizadas se balancean entre programas digitalizados como Autocad, Sketchup y Photoshop, y habilidades manuales tanto para el comienzo como para las representaciones finales del proyecto.

Tanatorio 
en Begur

El proyecto para el tanatorio de Begur juega con su propia implantación para la identificación de símbolos y significados. La repercusión provocada por la decisión de enterrar literalmente el edificio en la montaña se equilibra con la inserción de materiales pesados y visualmente poderosos. La posible sensación de claustrofobia se evita abriendo visuales hacia el exterior en cualquier punto del edificio, con ventanas que siempre tendrán una visual profunda hacia el pueblo, o miradas hacia la naturaleza de la montaña. Se retoma el concepto de libre albedrío de los usuarios, en cuanto pueden direcciones la mirada hacia elementos opacos o buscar otros puntos de vista hacia el exterior, nunca serán vinculados a centrar su propia atención hacia un único elemento, en todo el complejo arquitectónico. Una ejemplo es el velatorio donde los familiares sentados en el escalonamiento frente al túmulo, pueden centrarse en su perdida o levantar la mirada y canalizar la atención en la naturaleza enmarcada en el cristal puesto en la pared de fondo.

 

La complejidad misma del edificio proporciona una ocasión de observación para estimular la curiosidad y la iniciativa de descubrir “que hay más allá” porque en cada punto se percibe otro plano u otro elemento a continuación. En este edificio, como en la muerte, no existe un fin, sino un desarrollo, una perspectiva y un nuevo comienzo. Los materiales utilizados simbolizan aun más esta ambivalencia, en cuanto representan a un ser vivo más que un objeto contenedor. Si el cuerpo humano está compuesto por un esqueleto, unos órganos y la piel, el edificio también se compone por una estructura, unas instalaciones y una envolvente, que lo modelan y lo hacen vivir. Este concepto viene evidenciado aún más a través de un sistema estructural a “costillas” de hormigón blanco conectados con su elemento portante: el muro de contención. Todo el edificio se desarrolla en función de esa línea que sigue la topografía, retiene las tierras y se pone de espaldas abriéndose hacia el exterior. El edificio se transforma en un ser orgánico implicado en un proceso de transito hacia la tierra, con la plaza en su vientre generadora de vida y punto de recogimiento de las personas. Es una ultima conexión, un despido y un pésame antes de que el muerto venga absorbido por la naturaleza.

Para el hombre moderno los muertos no están jamás en su sitio, siguen obsesionando al inconsciente de sus sobrevivientes que tratan de olvidarlos, y el rechazo del diálogo hace a los difuntos más crueles, y sobre todo más presentes. L.V. Thomas

Composición 2D

La sensibilidad en el trazado, la delicadeza de las figuras y la atención en la asociación de las formas hacen que las nomenclaturas de PLANTAS Y SECCIONES cambien en COMPOSICIONES horizontales y verticales. Mi proceso en plasmar una idea en un dibujo 2D empieza con una fluidez rápida y constante de ideas y conceptos creando al principio unas formas confusas y tal vez poco armoniosas entre ellas. 

Solo en un segundo proceso decido limpiar el dibujo alineando, corrigiendo, limpiando, también utilizando como soporte las normativas y las leyes locales que me ayudan a encontrar los límites dentro de las dimensiones. De esta forma el proyecto no pierde su carga conceptual, simplemente se afina y se oculta en una composición equilibrada y proporcionada para los ojos. Mis dibujos siempre combinan lineas rectas y curvas en un reto constante de búsqueda de una sensibilidad espiritual del espectador, tratando de encontrar el equilibrio interior psicológico de quien observa.

Imágenes 3D y renderes

El proceso final para la representación tridimensional de un proyecto puede ser llevado a cabo de distintas formas. Generalmente un profesional se especializa en una tipología de imagen replicando el mismo estilo para cada dibujo, mientras que la adaptabilidad primero hacia el cliente y segundo hacia la identidad misma del proyecto, tienen que ser muchos mas relevantes a la hora de optar para un tipo de fuente visual concreta. Dependiendo del fin se puede plasmar la imagen con un gradiente más o menos alto de realismo, representarlo monocromático como si se tratase de una maqueta física hasta llegar a la representación técnica en axonometría llegando a esa línea sutil entre 2D y 3D.

Fotomontajes

A parte de las varias técnicas de representación 3D a veces resulta más apropiado optar para el método del fotomontaje. 

Si el espacio no está bien definido en el detalle, si hay mucha vegetación o si el objetivo no es representar con exactitud una volumetria, sino transmitir sencillamente la sensación y la poética de un proyecto, entonces resulta ser más efectivo juntar justamente esas piezas que se precisa destacar. Un material, una textura, una imagen simbólica, u otros pequeños detalles que nos conducen a una época pasada son capaces de contar más sobre un proyecto de lo que podría lograr una imagen más cercana a la realidad.

A mano libre

El croquis refleja la primera e incontaminada visión de nuestro ser. Es un impulso casi incontrolable hacia las emociones y sensaciones que el nuevo proyecto ha sido capaz de enviar. Hoy en día son pocas las personas capaces de traducir en papel las formas de sus propios pensamientos manteniendo a la vez el control sobre ellos. Por esa razón, la figura del “arquitecto artista” se está convirtiendo en una especialización sumamente rebuscada y admirada, al igual lo era, hace unos pocos años atrás, el “arquitecto digital”.

La verdadera importancia del dibujo a mano se basa en aspectos sensoriales y emotivos: es necesario imprimir la idea primordial sobre papel para impedir a la mente de cancelarla o sostituirla con otra imagen, porque el punto de partida siempre será la primera referencia a la cual será posible apoyarse en el caso se quisiera volver al principio. Los dibujos tienen que ser parte del mismo proceso creativo siendo lo que unen y relacionan la mente con los ojos y las manos. 

La fluidez del trazado, la esencialidad y el carácter son resultados de la necesidad de un artista de expresar directamente su propio pensamiento y transferirlo de la mente al papel.

Por esta razón, el dibujo debe manifestarse casi de forma autónoma, sin frenos, y dejar que la razón intervenga exclusivamente para superar obstáculos. Solo al terminar su plasmación, la mano podrá intervenir guiada por la razón, midiendo, corrigiendo los excesos, y convirtiendo en factible todo lo que el croqui instintivo dejó a un lado.